Algunos caballos tienen la fea costumbre
de dar coces contra las paredes de la cuadra. En ocasiones estas
patadas son tan fuertes que llegan a resquebrajar los tabiques y
cuando es así podemos suponernos el enorme golpe que sufren
sus articulaciones y cuan peligroso puede llegar a ser.
Lo que podemos hacer en estos casos es colocar brazales de cuero
en las cuartillas de los miembros posteriores; a estos brazales
fijaremos trozos de cadena de unos treinta centímetros. De
esta forma en el momento en que el caballo intente cocear será
corregido por la cadena. Esta técnica se basa en el autocastigo
del caballo, que es una de las fórmulas más eficaces
para conseguir el aprendizaje. De cualquier forma hay que poner
mucho cuidado a la hora de realizar este ejercicio puesto que la
cadena puede herir al caballo.
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