Después de una jornada de trabajo y principalmente si es en época calurosa, el caballo puede
presentar síntomas de deshidratación. Conviene saber
si dispone todavía de la suficiente cantidad de agua o si
resulta imprescindible darle de beber cuanto antes
Para eso existe un test denominado “Test del pliegue de la
piel”, que consiste en pellizcar al caballo, con un giro justo
en la parte lateral de su cuello. En una situación normal,
tras el pellizco la piel volverá a su situación normal
de forma inmediata.
Sin embargo si el pliegue persiste durante unos 3 o más
segundos, podremos considerar que el caballo se encuentra deshidratado.
En tal caso interrumpiremos el esfuerzo que se esté realizando,
le ducharemos y abrevaremos abundantemente.
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